Patrimonio industrial - Molinos hidráulicos

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Publicado el Lunes, 03 Noviembre 2014

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MOLINOS HIDRÁULICOS

Los molinos hidráulicos valencianos son ejemplos paradigmáticos de las instalaciones productivas de época preindustrial y del uso de la energía hidráulica en los procesos productivos. Se trata de una casa/alquería sobre una acequia que genera la energía para mover una rueda (el rodete), originariamente de madera, que mediante un eje mueve las muelas que se encuentran en la sala del molino. Dadas sus características, los molinos se convierten en un elemento patrimonial que toma significado más allá de sí mismo, pues se integran en un paisaje cultural más amplio y rico en patrimonio hidráulico. Sin duda, cuando hablamos de este tipo de molinos, hablamos de la huerta, de las acequias, de los azudes y, en definitiva, del modo de vida que hasta no hace mucho caracterizaba la cotidianidad del Quart; no solo porque la economía era agraria sino también porque el trigo y la harina eran parte básica de la dieta de las familias. Con la industrialización muchos molinos se mecanizaron sustituyendo su mecanismo tradicional por sistemas de máquinas nuevas y modernas. En la segunda mitad del siglo XIX se instalaron motores movidos a vapor, y con la llegada del siglo XX se introdujeron los eléctricos. En estas adecuaciones modernas, también se planteó el uso de los molinos para otro tipo de actividades industriales como la producción de energía eléctrica o para moler minerales.

En Quart destacan tres molinos: el de Real, el de Vila y el d'Animeta. Todos ellos sin uso industrial en la actualidad. 

  • Molí de Vila

El Molí de Vila* se ubica sobre el cajero de la acequia de Mislata en la partida de l'Alcota, y aprovechaba la fuerza del agua de la acequia de Mislata. En origen fue un molino harinero que podría remontarse al siglo XVIII, aunque con seguridad data del siglo XIX. En 1913, el quartero Rafael Vila Vilar lo remodeló y en su fase moderna fue destinado a la molienda de barniz, convirtiéndose en un centro de producción clave para la industria ceramista de Quart y Manises. Tenía un turbina de origen alemán, dos juegos de molas y de una batería de carretes. Con el tiempo, los carretes fueron substituidos por una serie de bombos conocidos técnicamente por molinos a bolas tipos Alsing. Y posteriormente, la instalación complementó el uso de la fuerza hidráulica con motores de vapor, gasoil y eléctricos. En sus distintas fases también fue utilizado para moler carbón durante la postguerra y en su última etapa se orientó a la producción de pasta cerámica hasta que dejó de funcionar en 1989.

El molino contaba con una tapia perimetral que cerraba el recinto, donde un huerto precedía el inmueble y donde se ubicaba la casa de los propietarios. El edificio del molino es de dos crujías paralelas a la fachada y el acceso al molino se realizaba por una puerta en un lateral. En los años 90 el inmueble fue adquirido por el ayuntamiento y reconvertido en Auditorio Municipal. El proyecto arquitectónico de construcción es una obra de Magín Ruiz de Albornoz que conserva los muros perimetrales, la cubierta principal del edificio, la gran puerta de acceso y los pinos monumentales de su huerto.
 

(*No confundir con el molino harinero de la Plaça de Sant Rafael también conocido como Molí de Vila a principios del siglo XX, que fue propiedad del Conde de Ripalda y que se alzaba sobre el actual Assut del Repartiment).

Molí de Vila Quart de PobletAuditori moli de vila qurt de poblet 

  • Molí de Real

Se le conoce con diversos nombre: el Molí de la Senyoria, dels Frares o Molí de Real. Pero cuando en Quart la gente habla del molino del pueblo, todo el mundo se refiere a éste, pues es el único molino que a lo largo de la historia ha habido sobre la acequia de Quart.
 Molí de Real Quart de Poblet

Se trata de un molino harinero hidráulico. El edificio antiguo está situado sobre el cajero del Braç del Molí, y aprovechaba un desnivel del terreno de 15 metros para provocar un salto de agua que permitía poner en marcha la maquinaria del molino. Hoy en día, la evolución urbanística y el crecimiento del pueblo han provocado que el molino se encuentre en pleno casco urbano (cruce de las Calles Majoral de Quart y Gerardo Paadín); aunque en origen se encontraba en medio de una zona agrícola, en la Partida del Molí (también conocida como la Partida de la Administració).
 

Su origen se remonta a época islámica. Durante cinco siglos y medio (1287-1835), el molino fue una instalación gestionada en monopolio señorial por el Monasterio de Poblet, que era el señor de las tierras y los inmuebles de Quart; razón por la cual también se lo conoce como Molí dels Frares o Molí de la Senyoria. En aquel tiempo éste era el único molino de Quart, y el señorío a través del majoral de Quart nombraba al molinero o bien arrendaba el servicio a cambio del pago de un canon fijo.
 

La parte más antigua del molino es una nave alargada, con una sola altura y cubierta de teja a una agua, orientada hacia el norte. Con el tiempo, a su izquierda se construyó otra sala adosada. Las reparaciones y ampliaciones posteriores introdujeron también algunas partes con fábrica de ladrillo.
 

En la seMolí de Real Quart de Pobletgunda mitad del siglo XIX el molino fue desamortizado y pasó en manos de una familia de Valencia, que llevó a cabo refacciones del edificio y la maquinaria. Es entonces cuando se reforma la arquitectura del molino y la maquinaria, donde se sustituyeron las piezas de madera por engranajes de hierro; y se amplían sus instalaciones y dependencias. Las evidencias más obvias de estos cambios son la chimenea de sección octogonal hecha de ladrillo (BRL) y la residencia del molinero y su familia, en la parte oeste del viejo molino (actual nº 21 calle G. Paadín). El conjunto se completa con un muro que continúa la fachada de la vivienda para enmarcar la puerta de dos grandes hojas, que daba acceso a un corredor de entrada hacia el molino, situado al fondo, después de la vivienda. Esta puerta cuenta, además, con un mosaico de azulejo con la inscripción “Molino de Real”, con letras azules sobre fondo blanco y con las iniciales “M“ y “R“ sobre un fondo decorado con motivos dorados.
 

El molino dejó de funcionar en la década de 1960, y actualmente el inmueble de propiedad privada está deshabitado y clausurado. Su indudable valor patrimonial ha llevado al ayuntamiento a poner en marcha algunas iniciativas para la difusión del molino. Entre ellas, el Molino de Real se ha incluido en la Ruta del agua: un itinerario turístico promovido por la Concejalía de Juventud, que pretende acercar a los ciudadanos a su patrimonio natural y cultural ligado a los recursos hídricos. Además, recientemente, el ayuntamiento ha declarado el Molino de Real Bien de Relevancia Local, declaración complementaria a la de la Dirección General de Patrimonio de la GVA que lo declara Espacio Etnológico de Interés Local.

  • Molí d'Animeta

El Molino de Animeta está situado sobre la acequia de Faitanar, en la partida de la Foia. Este tramo de la acequia de Faitanar data de mediados del siglo XIX de manera que la cronología del molino no puede ser anterior a esta fecha. De hecho aunque aparece citado en cartografía del de 1883, no se ha documentado hasta la fecha ninguna referencia anterior. A finales del siglo XIX se conocía como el Molino de José Rius, vecino de Torrent que se hizo con los permisos y la autorización para construir el molino y dotarlo de maquinaria.


En origen era un molino harinero y al menos desde principios del siglo XX combinó esta actividad con la de molienda de materias primas (escayola y alabastro) para las industrias de cerámica y ladrillos. Esta última que se convirtió en la actividad principal de la instalación a partir de 1940. En los años 70 éste y el resto de molinos hidráulicos de Quart entraron en desuso consecuencia del uso de nuevas maquinarias y fuentes de energía.

moli d'animeta quart de poblet

Hoy en día, solo se conserva un fragmento del muro perimetral, y entre los escombros se han podido recuperar fragmentos de una mola volandera. Recientemente, la productora I+M Taller Multimedia, ha realizado un documental sobre el Molí d'Animeta El Centre de l'Horta (2013), que se ha convertido en una obra de obligada referencia para conocer y estudiar la vida e historia de este molino. Sobre el origen de su nombre, “Animeta”, que aparece ya citado en documentación de 1908, Cento Sancho explica que la luz de la única bombilla del molino en la oscuridad de la huerta, se veía desde el pueblo como “les minetes d’oli que, en totes les cases lluïen pels seus difunts”.
   


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